Sobre la creatividad

Noticias on 18 Mar , 2015

En una ocasión hablando sobre la famosa frase “Dios nos hizo a su imagen y semejanza” surgió una idea que se me quedó grabada:

“Si Dios existe, la diferencia entre Dios y el hombre es que él es capaz de crear cosas nuevas de la nada, es decir puede concebir conceptos que no se sustentan en nada.

Sin embargo el hombre no puede hacerlo, lo que nosotros llamamos creatividad no es más que unir de forma no convencional conceptos o experiencias que hemos percibido por nuestros sentidos para aplicarlos ingeniosamente como solución a problemas relacionados o problemas que aparentemente no tienen ninguna relación.”[1]

Mucho más tarde, concretamente hace unas semanas, vi un vídeo con una conferencia sobre inteligencia artificial (Este: https://www.youtube.com/watch?v=EfGD2qveGdQ)

Y extendí el alcance de aquella frase.

“La diferencia entre el hombre y la inteligencia artificial es que el hombre es capaz de identificar problemas y desarrollar soluciones creativas, basadas en uniones no convencionales de otras experiencias o vivencias, a diferentes problemas.

Sin embargo una IA no puede hacerlo, puede aprender a resolver un problema predefinido pero no puede identificar nuevos problemas ni aplicar soluciones basadas en el aprendizaje adquirido en otras vivencias”.[2]

 

[1] La primera parte del razonamiento se escapa a lo divino, pero la segunda parte del razonamiento sí que me resulta interesante. Por dos razones.

Porque en mi opinión es cierto: Si pudiéramos crear algo completamente nuevo, entonces no tendría definición contenida en este universo y sin embargo todas nuestras creaciones pueden describirse como una unión de conceptos de este universo.

Porque contiene la clave para ser creativo: Si solo puedes ser creativo mediante la unión de conceptos o experiencias pasadas, entonces para tener una alta creatividad es necesario tener una amplia diversidad de vivencias: Vive, viaja, juega, ríe, salta, canta, llora, habla, escucha, escribe, tropiézate, trabaja, nada, duerme, corre, pinta, discute… no te especialices.

[2] Y ese es el verdadero reto (o peligro) de la inteligencia artificial. Dotarla de la capacidad de identificar y definir problemas y aplicar aprendizajes de vivencias pasadas a problemas actuales.

¿Qué hará la máquina del vídeo si se bajan los plomos con tan solo 15 minutos de batería disponibles?.

A no ser que haya sido programada para ello no hará nada. Ni siquiera se dará cuenta de que eso es un problema.

Un humano sin embargo pulsaría pausa y levantaría los plomos.

¿Y Dios que haría? Supongo que crear un universo nuevo en el que el concepto de energía no exista.

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